Adiós a Isnardo García, el profesor de los marchistas

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Isnardo García dejó un gran legado en la marcha y en el atletismo colombiano. Además de un reconocido juez con experiencia en grandes certámenes internacionales, era consultado por atletas y entrenadores a la hora de revisar su técnica.

Tras su fallecimiento, muchos jueces agradecieron el camino que les marcó este santandereano, amante de los dulces caseros, de las caminatas y de los viajes con su familia.

Por situaciones administrativos estuvo distanciado del juzgamiento, pero nunca del atletismo, y había vuelto para seguir impartiendo justicia y conocimientos, pero se adelantó en el camino de la vida. El mejor homenaje se lo hizo en vida el argentino Rubén Aguilera, una leyenda de la marcha en el continente, y que retransmitimos para honrrar su memoria. Paz en su tumba Isnardo.

Por Rubén Aguilera

«Estimado Isnardo. Hoy es uno de esos días que, a mi edad, me ponen nostálgico de los buenos tiempos pasados. Alguien me recordó la primera edición de la Copa Panamericana realizada en 1984 en tu país, en la bella Bucaramanga, cercana a tu lugar de nacimiento en San Gil, en el Estadio de Santander.

Y a resulta de ello me vinieron los recuerdos de aquel evento inolvidable. Amadeo Francis me había pedido que diera un seminario de marcha para jueces, junto a Palle Lassen por esos tiempos Presidente de la Comisión de Marcha de la IAAF, hoy World Athletics. No recuerdo porque razón, pero el dinamarqués no llegó a tiempo para esto, sí para las competencias, y me banque sólo todo el curso.

Aquella vez, al primero que vi fue a ese personaje entrañable, que ambos conocemos y queremos, que se llama Jaime Santos, otro ejemplar especial que como nosotros es un indomable e indeclinable defensor de los valores éticos. Y también estabas tú más joven pero ya un deseoso del estudio de todo lo relacionado con el deporte en el cual sos Licenciado en Educación Física.

Y es así como la máquina del tiempo comenzó a traerme imágenes de tantos encuentros por distintas partes del mundo, como aquel seminario en París 2006, o aquel otro en Metz, o el de Cancún y siguen las firmas por donde las inquietudes convergieron en nuestras vidas deportivas. Eran otros tiempos, donde importaba la presencia física, y no el contacto a través de un frió sistema online.

Los documentos, las fotografías, añejas como el tiempo transcurrido de más de cuatro décadas de amistad, dicen que estuvimos juntos también en Manaus, Tijuana y Chula Vista, en aquella Copa increíble que transitó dos países; Chihuahua, Camboriu, San Pablo, Santiago de Chile, Lima, Cartagena de Indias, Salinas, Buenos Aires, Trujillo, Resistencia, etc, etc.

Como olvidar los Panamericanos de 1999 en Winnipeg, con el nacimiento del famoso “Sindicato” (Cándido Vélez, Pablo Colin, Gary Westerfield, Peter Hocking y nosotros dos). Cuantas anécdotas a través de los años.

Siempre te gustaron los viajes, el conocer nuevos lugares, nuevas culturas, creo que por allí tenemos muchos puntos en común, al igual que el amor a la familia, el compromiso por hacer bien las cosas, por no claudicar los ideales.

Y mi memoria que lleva a tantos amigos en común suma a los que ya mencioné a Carlos Barrios, Gabriel Roldán, José Julio Díaz, Washington Álvarez, Sandra Colín, Nilton Ferst, Bernardete Conte, Héctor Sandoval, Jorge Bona, Magdalena Caisabanda, Maryanne Daniel, Maria Caraguay, Ron Daniel, Manuel Calderón, Guillermo Vallejos, Ricardo Servin, Karina Alarcón, Humberto del Toro, Efrain Castro, Raomir Hernández, Cesar Mejías, Jorge González, Luigi Giordano, Jorge De la Canale, y siguen las firman con el debido pedido de perdón por los que me estoy olvidando.

El facebook me trae cada 30 de enero el recuerdo de tu cumpleaños. Motivo siempre de intercambio de augurios, como cada fin de año, por las fiestas, aunque en este último no lo recibí, quizás porque has estado ocupado, como suele suceder esos días, en que la familia nos acapara.

Sabes amigo, creo que nunca te dije algo de esto, pero que para mí pinta la grandeza que tienes como persona. Estábamos en Santiago de Chile, para los Juegos Odesur de 2014. Como oficial técnico se encontraba Norberto Román Macías. Ustedes dos no se llevaban bien, por las diferencias de opiniones acerca de cómo dirigir lo relacionado con los jueces en tu país.

En una de las primeras jornadas Norberto tuvo una indisposición en el estadio. Había que llevarlo a una clínica, que la organización tenía previsto para contingencias de este tipo. Y vos Isnardo lo acompañaste y permaneciste muchas horas junto a él, hasta que luego de varios controles, los médicos le permitieron volver al hotel.

Ambos a partir de allí volvieron a tener buenas relaciones, Norberto falleceria meses después, y siempre he destacado tu gesto de no abandonar a tu compatriota. Hasta me acuerdo que un día fueron juntos a almorzar al famoso Mercado de Santiago y sus deliciosos mariscos.

Isnardo, espero tener buenas noticias tuyas como esa que todos los años te muestran “fabricando” dulces con las hermosas y variadas frutas tropicales de Colombia.

Hemos recorrido un largo camino. Siento que los viejos tiempos del deporte, de ser correcaminos por los muy variados climas y lugares geográficos ya no volverán, al menos con aquella intensidad de viajes, de largas horas, en aviones o por tierra, para llegar a los destinos programados, pero sí seguiremos transitando a través de una llamada, de un mensaje por los caminos de la vida, esa que nos ha dado tanto, y a la que debemos agradecer cada momento.

Hasta pronto Isnardo. Como veras de un recuerdo se apilaron los buenos tiempos. Te busqué algunas fotos que ilustran momentos perennes de nuestro paso por el mundo cuando eramos integrantes de la «Legión extranjera».

Abrazo muy grande desde Argentina para esa querida tierra colombiana en que vives junto a tu hermosa familia».