Este sábado 24 de enero se realizó la reunión inaugural del New Balance Indoor Grand Prix, la primera reunión Gold del World Athletics Indoor Tour, en Boston, donde el gran espectáculo se centró sobre los estadounidenses Josh Hoey y Hobbs Kessler, quienes rompieron los récords mundiales de 800 y 2.000 metros en pista cubierta, respectivamente.
Los 800 metros fueron una carrera reñida entre los hermanos Hoey, puesto que Josh se enfrentaba a su hermano Jaxson. Finalmente Josh fue quién se llevó la victoria marcando 1:42.50, una marca que le significó un récord que ya acumulaba 28 años. Siendo 0.17 segundos más rápido que el récord anterior de 1:42.67, establecido por Wilson Kipketer en el Campeonato Mundial en pista cubierta de París en 1997. Con esta marca, Hoey se consolida como la primera estrella del atletismo en este 2026.

A demás de este logro, Hoey ya venía de obtener otra mundial en pista cubierta, puesto que el 6 de diciembre del 2025 el estadounidense rompió el récord de los 600 metros, tras cronometrar un tiempo de 1:12.84, a demás de ser poseedor del récord norteamericano de 1.000 metros, también en pista cubierta (2:14.48).
Pero los Estados Unidos siguen siendo protagonistas en el New Balance Indoor Grand Prix tras el récord mundial de Hobbs Kessler en los 2.000 metros, un récord que tenía 19 años a manos del etíope Kenenisa Bekele, la última marca que le quedaba al mejor fondista de la historia.
Kessler llegó a la meta con un tiempo de 4:48.79, sacándole casi un segundo a la marca de Bekele, lograda el 17 de febrero del 2007 (4:49.99), aunque Kessler no fue el único en romper esta marca, ya que su compatriota Grant Fisher (poseedor actual de los récords nacionales de 3.000 metros, 5.000 metros y 2 millas en pista cubierta), llegó segundo en los 2.000 metros, marcando así un tiempo de 4:49.48, tiempo que de igual manera supera la marca de Bekele.



