Este 2025 vio nacer al Grand Slam Track, la competencia creada por el cuatro veces campeón olímpico y ocho veces mundial Michael Jonson, ahora se enfrenta su final tras una única temporada, puesto que la competencia fue anunciada en bancarrota el pasado 11 de diciembre.
Siendo un proyecto que buscaba ser una alternativa a la liga diamante, lleno de deportistas de talla mundial y con la promesa de 30 millones de dólares de presupuesto, estaba compuesto por cuatro citas en las ciudades de kignston (Jamaica), Miami, Filadelfia y Los Ángeles, que iban desde abril hasta junio.
La última cita en Los Ángeles jamás fue llevada a cabo, además del anuncio sobre que las citas de Kingston y Miami no habían tenido el éxito que se esperaba, fracazando en llenar las gradas y dejando pendientes algunos de los premios.

La organización acudió a la World Athletics para cubrir la mitad de los gastos, pero tras la negativa de ésta, el Grand Slam tuvo que acogerse a la Ley de Quiebras de Estados Unidos, una fórmula que permite a las empresas que tienen problemas financieros, con incapacidad manifiesta de solventar sus deudas, solucionarlos gracias a la protección estatal. Entre los premios, los pagos a los proveedores y la organización del evento, la deuda asciende a los 10 millones de dólares.
A demás de las gradas vacías, la falta de apoyo económico resultó ser uno de los factores del fracazo, puesto que la suma de 30 millones destinados al evento, la organización no llegó a tener tal cifra, a demás de que parte de los inversores se retiraron.
Michael Jhonson ya ha declarado que no habrá temporada 2026, puesto que aún hay deudas que pagar, pero sí afirmó que las puertas del proyecto siguen abiertas para un futuro cuando los problemas económicos se resuelvan y se recupere la confianza de los atletas. “si bien GST ha enfrentado desafíos significativos que han causado frustraciones para muchos, incluido yo mismo, me niego a renunciar a la misión de Grand Slam Track y al futuro que estamos construyendo juntos”, comentó.



