Un gesto reprobable y una sanción poco habitual en el atletismo fue lo que se vivió el pasado 22 de febrero en el marco de la Copernicus Cup de Torum, en Polonia, en donde un atleta fue descalificado por un gesto que la World Athletics consideró antideportivo.
Se trató del atleta de Bostwana Tshepiso Masalela de 26 años, quien en la final de los 1.500 metros, con su mano derecha realizó el gesto de «disparo» hacia un rival, al que adelantaba en meta para llevarse la victoria.
Masalela, que en su debut en la temporada había ganado la prueba con 3:32.55, que se convirtió en récord nacional, resultó sancionado por gesticular un ‘disparo’ hacia el francés Azeddine Habz, que finalmente se llevó el triunfo con un tiempo de 3.32.56.
Y es que no es común que se produzcan descalificaciones en el atletismo por conductas antideportivas. Al contrario, son muchos los gestos de atletas que han recibido premios y reconocimientos por sus valores en competición, como el belga Tim Van de Velde, galardonado por World Athletics en 2025.
Van de Velde fue protagonista en las series de los 3.000 metros con obstáculos del Mundial de Tokio 2025 en un momento emotivo, ya que vio a un compañero lesionado, regresó sobre sus pasos y le ayudó a cruzar la meta. Y este compañero era nada menos Carlos Sanmartín, el atleta colombiano y cuya imagen de dolor y solidaridad le dio la vuelta al mundo.



