De sedentario a maratonista: el relato de un runner

479

Elver Velásquez, runner y ahora maratonista

Para empezar, quisiera contarles que hace dos años atrás mi estilo para correr era como el del Capitán Jack Sparrow. Ya se podrán imaginar…

Empecé a correr en enero del 2021 cuando la pandemia aún estremecía el mundo. Al poco tiempo noté algunos paradigmas que había construido por casi cuarenta años:

  1. Correr no tiene sentido.
  2. Nunca he hecho deporte en mi vida.
  3. Nunca he usado pantaloneta porque me da pena mis piernas.
  4. Nunca he usado camiseta esqueleto porque tengo una cicatriz de quemadura de tercer grado… y me da pena que la gente me vea.
  5. No soy disciplinado.

Un día cualquiera se empezaron a acomodar las cosas: los creadores de RunningColombia me regalaron los primeros tenis, Javier Diaz (un familiar cercano) me había invitado a correr y Laurita (mi esposa) junto con Gabi (mi hija) me hacían barra en esta nueva experiencia: el running.

Mi emoción crecía cada día, y rompía paradigmas poco a poco. Tanto así, que me interesé por ser parte de una comunidad de corredores con quiénes sumar kilómetros. Fue entonces cuando encontré el Club Corre y Sueña, ahí los capitanes Andrés Callejas y Jesús Quiñonez me dieron la bienvenida.

Hasta ahí, iba todo bien. Hasta que en algún lado leí una frase que decía algo así como: “Una vez que haces un maratón no vuelves a ser el mismo”. Quedé atrapado. Me daba vueltas en la cabeza y le dije a mi esposa y a mi hija: ‘voy a hacer una maratón’, ¿me apoyarían?

Laurita me preguntó «¿para qué quieres hacer una maratón?» Y yo aún no tenía respuesta a esa pregunta, así que me quedé con la frase de mi hija: “Papi, si te hace feliz, hazlo”.

Creo que la vida nos sumerge en muchas experiencias, algunas dolorosas y otras que nos acercan a la felicidad. Esta tiene una mezcla de las dos. Fueron siete meses de duros entrenamientos diseñados por CorreYSueña, con Lucirio Garrido a la cabeza, siempre atentos a mi proceso y a cómo asimilaba las cargas.

Ya metida la cabeza, entraba el cuerpo… Entrenar en la madrugada, al medio día, en la noche, a la hora que fuera, había que cumplir la tarea. Excusas no había. Dolorcitos sí. Aquí, allá, más arriba, al lado… Entonces visité al fisio y de a poco aprendí a escuchar mi cuerpo, lo que necesitaba y cómo podía ayudarlo a recuperarse, de la mano de una buena alimentación.

Dios, Laurita, Gabi, El capi Jesús y Lucirio me dieron el ánimo necesario para no desistir.

Y bueno, llegó el día de ¡mi primera carrera presencial después del covid!. ¿Dónde?: Maratón de Medellín 2022. Distancia: 42,195 km. Tiempo: (antes que se desinflara el arco de la meta) 4:50:27.

Fue una dicha enorme saber que más de 17.000 personas estaban ahí listos para la fiesta del Maratón Medellín 2022. Mi estrategia en la carrera fue hacer lo que había practicado y planificado en los entrenamientos.

Definitivamente correr un maratón es una experiencia extraordinaria, y el proceso mismo para llegar a lograrlo, igual. Tú que estas leyendo este relato, anímate, puedes hacer tu maratón. Con humidad te diría: busca un entrenador, un plan, una estrategia, un club como CorreYSueña, unos amigos que te apoyen, tu familia, alimenta y hazle mantenimiento a tu mente, a tu fuerza espiritual, a tu fuerza psicológica y tu fuerza emocional.

Al final, creo que mi respuesta a la pregunta ¿para qué correr una maratón?, es: para auto liderarme y vivir agradecido con Dios por darme su fuerza, porque las mías nunca serán suficientes. Te amo Dios.