El gran evento multideportivo organizado por el Ministerio del Deporte contribuyó a la reactivación económica de los departamentos sede, Córdoba y Sucre.
El deporte es sinónimo de reactivación. La cuarta versión de los Juegos Deportivos Nacionales de Mar y Playa así lo demostraron. Gracias al compromiso del Gobierno Nacional y el Ministerio del Deporte, este evento multideportivo se cumplió con éxito en el Golfo de Morrosquillo.
En Coveñas y Tolú, Sucre, y San Bernardo del Viento y San Antero, en Córdoba, se dieron cita cerca de 1.000 deportistas de 26 regiones del país, quienes compitieron en 12 disciplinas entre el 22 y el 30 de octubre.
De las 411 medallas que entregaron los Juegos de Mar y Playa, 39 obtuvo Valle del Cauca (16 oros, 13 platas y 10 bronces) para ocupar el primer lugar en el tablero general, posición que había ocupado cuatro años atrás en Tumaco. La segunda casilla fue para Bolívar, con 24 metales (13 de oro, 5 de plata y 6 de bronce), mientras Bogotá mantuvo el protagonismo con el tercer puesto gracias a sus 30 podios (7 oros, 12 platas y 11 bronces).
En lo deportivo, se pasó de 10 a 12 modalidades, ya que en el Golfo de Morrosquillo se estrenaron ultimate y natación aguas abiertas. Actividades subacuáticas, esquí náutico, surf, voleibol playa, motonáutica, triatlón, balonmano, fútbol playa, rugby y vela, fueron los otros deportes que, durante nueve días de competencias, deleitaron a lugareños y visitantes en cada una de las sedes.

“Un balance satisfactorio nos dejan los Juegos de Mar y Playa, ya que contribuyeron a la reactivación económica de la región y permitieron, además, que el país deportivo volviera a reunirse después de la pandemia. Fue gran trabajo en equipo con las gobernaciones de Córdoba y Sucre”, destacó el ministro del Deporte, Guillermo Herrera Castaño.
En efecto, el Gobierno del deporte a través de Mindeporte, invirtió 6.500 millones de pesos para apoyar la reactivación económica y el cumplimiento del pacto País en las Regiones a través de la organización y desarrollo del segundo evento multideportivo más importante de Colombia.
Y es que, si de cifras se trata para evidenciar el alto impacto en el Golfo de Morrosquillo, se destaca que 7.034 camas fueron ocupadas en 19 hoteles; se ofrecieron 21.102 servicios de alimentación completos para todos los participantes; se generaron 532 empleos (463 directos y 69 indirectos) y se realizaron 4.620 trayectos terrestres (2.820 en bus y 1.800 en vanes), entre otras.
Mención especial para los 222 voluntarios de la región (105 mujeres y 117 hombres), que con su entusiasmo, espíritu y vocación de servicio, además de contribuir al buen desarrollo de los juegos, generaron un sentido de pertenencia único hacia los mismos.
El juego limpio también estuvo presente y de gran manera en las competencias, al punto que se tomaron 85 muestras de control al dopaje y además 230 atletas participaron en las jornadas de educación antidopaje.
Todo evento deja un legado y en el caso de los IV Juegos Deportivos de Mar y Playa, es múltiple. Serán recordados en el tiempo por haberse desarrollado con todos los protocolos de bioseguridad, su alto nivel competitivo y aportar a la reactivación económica del Golfo de Morrosquillo.



