El oro de Martina Weil, soñado para la hija de Ximena y esperado por todo Chile

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Martina Weil es la atleta más mediática de Chile, es la referente del atletismo chileno y de los Juegos Panamericanos. Está en las vallas de la ciudad, en la publicidad del metro y fue la más aplaudida cuando salió a la pista del Estadio Nacional para competir en la final de los 400 metros, prueba en la que tiene el récord nacional, es la actual campeona suramericana y ahora también campeona panamericana.

Martina también es referente para Colombia, donde ya compitió en los Juegos Bolivarianos de Valledupar. Es la hija de Ximena Restrepo, la medallista olímpica de los 400 metros en Barcelona 1992, y de Gert Weil, finalista olímpico de bala y dos veces campeón panamericano.

Pero tenía un sueño pendiente y lo hizo realidad nada más y nada menos que en el escenario con más historia para su natal Chile, el Estadio Nacional. Había vestido el uniforme de su país en varios certámenes internacionales, pero nunca en su casa, y lo hizo por primera vez el pasado lunes 30 de octubre, en la semifinal de los 400 metros, en la que ganó su serie, con un registro de 51 segundos y 47 centésimas.

En la recta de los 100 metros, Martina entró liderando la prueba y se mantuvo hasta el final

Pero lo mejor estaba por venir en la final, que se disputó este miércoles 1 de noviembre, con estadio lleno y en medio de la lluvia, además, con una temperatura bastante baja, por debajo de los 8 grados. Los que se encargaron de calentar el ambiente fueron los aficionados, que con sus gritos animaron a la corredora de 24 años, desde que comenzó su desfile a la línea de partida, siempre sonriente y saludando al público.

Martina quedó ubicada por el carril 6, le mismo que le correspondió a su mamá, cuando obtuvo la medalla de bronce en Barcelona 92. Desde que se dio la partida, la gente no paraba de gritar, y la algarabía aumentó cuando antes de llegar a la curva de los 200 metros ya se ubicaba en punta de la carrera.

Al llegar a la meta, Martina no podía creer que se había coronado campeona panamericana.

«Salí demasiado rápido y me estaba muriendo al final, y estaba cagada de susto que me iban a alcanzar», atinó a decir emocionada en medio de la nube de micrófonos que la agobiaban en la zona mixta.

Al entrar a la recta final de los 100 metros tuvo que aguantar, mientras en las tribunas, donde también estaban sus padres, la emoción se apoderaba de los asistentes, que esperaron pacientemente bajo la lluvia, el que será quizás el momento más especial de los Juegos Panamericanos. Su ídolo, su modelo, su estrella, brilló al ganar la medalla de todos querían que ganara ‘la roja’, con la atleta que todos quieren tomarse una foto, o tener un autógrafo, a lo que Martina jamás se niega, especialmente con los niños.

Martina estuvo de principio a fin conectada con el público en el Estadio Nacional de Chile.

Ahora, no solo hizo realidad su sueño, sino que se coronó campeona panamericana, título con el que sigue escribiendo su propia historia, más allá de ser la hija de dos leyendas del atletismo y así lo considera Martina, quien se impuso en la final de los 400 metros con un tiempo de 51.48, seguida de la ecuatoriana Nicole Caicedo (51.76) y de la colombiana Evelis Aguilar (51.95), quienes ocuparon los otros dos lugares del podio.

«La verdad es que soy muy afortunada de tenerlos a ellos (sus padres), pero ellos hicieron su propia historia y sé que están orgullosos de que también hacen parte de la mía. Esto es un regalo que me ha dado la vida, de que ellos sean mis papás, de estar acá en mi casa, de que estos juegos hayan sido acá…», concluye Martina.

Tras la victoria de Martina, Ximena Restrepo y Gert Weil, sus padres, también fueron asediados por la prensa.

Martina Weil Restrepo es la campeona panamericana de los 400 metros planos, prueba en la que brilló su mamá, pero que no pudo ganar la atleta colombiana, quien fue medallista de plata en los 200 y los 400 metros, en La Habana 1991, pero su hija continuó escribiendo la historia al lograr la presea de oro, la más esperada de Chile, que ya tiene ocho medallas de oro en el acumulado general, tres de ellas logradas en el atletismo.

Y para despedirse de los periodistas colombianos anticipó que estará en Barranquilla 2027 defendiendo su título, pero con una condición. «Espero que haga menos frío que acá, pero que tampoco esté tan caliente como Valledupar, donde los carriles se me movían del calor que sentía en la pista».