Turquía sigue con la esperanza de lograr una cosecha histórica de medallas en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El pasado junio del 2025 se dio a conocer que los jamaicanos Roje Stone, campeón olímpico de disco; Rajindra Campbell, bronce en París en pesas; Jaydon Hibbert, gran promesa del salto triple; y Wayne Pinnock, subcampeón olímpico de salto largo, dejaban de competir por su país, además de ausentarse del Mundial de Tokio, con la esperanza de dejar pasar los tres años a los que obliga World Athletics antes de cambiar de bandera. Ahora se ha conocido que Turquía va por un contingente de atletas kenianos.
El principal nombre es el de Brigid Kosgei, que en 2019 hizo historia con los récords mundiales de maratón damas, y batió el récord mundial de Paula Radcliffe con una marca de 2h14:04, que ahora es la quinta de la historia. La atleta keniana ganó la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, la última vez que representó a Kenia a nivel internacional, y ha confirmado que empezó su proceso para cambiar de país en 2024, por lo que quizá se pueda vestir de turca en 2027. De momento, a nivel comercial correrá la Maratón de Tokio el 1 de marzo.
«Es mi decisión y estoy feliz por competir ahora con la bandera turca, una vez que el proceso termine», confirmó la atleta de 31 años a la agencia AFP en África.
Según un documento de la federación turca, que pronto se borró de la red, otros cuatro atletas kenianos habrían seguido ese proceso, entre ellos Ronald Kwemoi, de 30 años, subcampeón olímpico de 5.000 metros en París 2024 y que hace más de una década batió el récord mundial sub-20 de 1.500 metros; Catherine Amanang’ole, de 23 años, bronce mundial en media maratón en 2023; Brian Kibor, de 25 años con tiempos de 58:39 en los 21K, y Nelvin Jepkemboi, una mujer de 24 años que alcanza marcas de 30:34 en los 10K.

Entre los kenianos, los jamaicanos y la nigeriana Favour Ofili, velocista que corrió la final de los 200 metros en París 2024, y la rusa Sophia Yakushina, heptatleta de más de 6.000 puntos de un país que sigue prohibido de las competiciones internacionales del atletismo, Turquía estaría barajando nacionalizar a once atletas en los próximos años, una operación que ha despertado las alertas en World Athletics.
Su presidente, Sebastian Coe, preguntado por el asunto de los jamaicanos, advirtió en junio de que no basta con querer cambiar de país y esperar tres años, ya que la normativa valora el arraigo real de los atletas en el lugar de destino. «Para representar a otro país, se necesitan muy buenas razones», dijo el británico, que cambió las normas para que las motivaciones económicas que parecen estar detrás de la mayoría de estos cambios, no fueran la única justificación para competir por otra bandera.
«El Consejo considera imperativo: proteger la credibilidad y la regularidad de las competiciones nacionales representantivas garantizando que los atletas de un equipo nacional representativo tengan una conexión genuina con el país o territorio representado y no cambien brusca o frecuentemente a otros equipos nacionales representativos por motivos puramente mercenarios», dice la norma.
Será cuestión de tiempo saber si Turquía y los atletas en proceso de nacionalización logran su objetivo o se quedan sin grandes competiciones internacionales.
Información tomada de: RunnersWorld.com



