Una medalla hecha en el proceso y en el ciclo olímpico

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Por Filiberto Rojas / director de Comunicaciones del COC

Antes de Budapest asistió a tres mundiales (Moscú 2013, Pekín 2015 y Londres 2017) y nunca estuvo en la final. De hecho, nunca había sido top20. Su mejor resultado grande: el noveno lugar de los Juegos Olímpicos de Río 2016. Pero luego de superar lesiones, momentos adversos y regresar con oros en el ciclo olímpico, lanzó en Hungría la jabalina más importante de su carrera deportiva. Hasta ahora.

Con 32 años, 15 de ellos de presencia internacional con la Selección Colombia de Atletismo, Flor Denis Ruíz ya hace parte del selecto grupo de atletas élite de nuestro país, porque logró algo que sólo tienen Caterine Ibargüen, Luis Fernando López, Éider Arévalo y Anthony Zambrano: una medalla mundial de atletismo.

La carrera de Flor Denis empezó a brillar por allá en el 2010, cuando fue cuarta en los Juegos Suramericanos de Medellín y subcampeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, en un ciclo que la llevó a sus primeros Juegos Olímpicos, los de Londres 2012.

El noveno lugar en los Juegos Olímpicos de Rio 2016 había sido su mejor actuación en su carrera.

La justa británica no fue la mejor, porque Flor Denis acabó en la posición 32, pero le sirvió para entender que estaba para grandes cosas y debía emprender un ciclo olímpico completo, rumbo a Rio 2016, algo que empezó a consolidar con el oro en los Juegos Bolivarianos de Trujillo 2013, los Suramericanos Santiago 2014, donde superó por primera vez la barrera de los 60 metros, y la volvió a rebasar en los Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, con 63.80.

Un quinto lugar en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 la llevaron a entender que podía estar en la élite mundial y con la clasificación a Rio 2016, tuvo uno de sus picos más altos de rendimiento deportivo, porque en territorio brasileño fue novena, estuvo en la final y con camino por delante.

Flor Denis viene de un ciclo olímpico exitoso que espera cerrar en París 2024.

Sin embargo, el ciclo olímpico rumbo a Tokio, con pandemia en medio, no fue fácil para Flor Denis, tuvo que superar lesiones, atravesar momentos difíciles. Fue oro en los Bolivarianos de Santa Marta 2017, pero no pudo subir al podio en Cochabamba 2018 y Barranquilla 2018, regresó para los Panamericanos de Lima y fue sexta. No se clasificó para Tokio.

La recuperación física, mental y emocional empezó con una nueva ilusión camino a París 2024, con más experiencia y madurez deportiva, que la llevó a las medallas de oro de los Juegos Suramericanos de Asunción 2022 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023, con la expectativa del Campeonato Mundial de Budapest.

En Colombia venía evolucionando y marcando siempre por encima de los 60 metros.

En Hungría, cuando parecía que a Colombia le iba a tocar regresar con el segundo mundial consecutivo sin medalla, al no subir al podio en Oregon, tras una exitosa racha de Daegu, Moscú, Pekín, Londres y Doha, en Budapest ‘Floreció’ una medalla de plata a punta de esfuerzo y disciplina, hecha también en el ciclo olímpico.

Ahora vienen nuevos retos para Flor Denis, en los Juegos Panamericanos, en octubre y noviembre próximos; los Juegos Nacionales, también en noviembre; para cerrar este ciclo en París 2024, donde ya tiene asegurada una casilla, tras superar la marca de los 64,00 metros.